Probablemente la característica que más ha influido, junto con las imágenes, en el espectacular desarrollo de la Web hayan sido los enlaces (links). Un enlace aparece generalmente como un texto azul subrayado y cuando situamos el cursor sobre él se transforma en una mano con el dedo índice extendido. Si pulsamos sobre el enlace saltamos a otra parte del documento, a otro documento situado en cualquier lugar, o incluso se abre el programa de correo para enviar un mensaje a la dirección indicada.

En general los enlaces tienen la siguiente estructura

<A HREF=”URL”> Texto del enlace</A>

El texto del enlace es lo que se visualizará en el navegador. La URL es la dirección donde apunta el enlace y puede ser de estos tipos:

 

 

 Enlace a otro lugar del mismo documento

En este caso la URL se sustituye por un marcador en la misma página. El marcador puede ser texto colocado en el lugar al que queremos saltar. No importa lo que sea ya que no se verá.
Veamos un ejemplo para saltar al inicio de esta página. Escribiríamos en el lugar desde el que queremos saltar:

<A HREF=”#inicio”> Ir al Inicio</A>

Y en el sitio exacto adonde queremos saltar, debemos poner la siguiente etiqueta:

<A NAME=”inicio”> </A>

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